
Otro fallido presidencial por “jugada imposible”. Las brumas de un modelo económico en decadencia, amalgamado con la cada vez más viscosa crisis social por las crecientes dificultades para parar la olla, pagar los servicios y las tarjetas de crédito, le imposibilitó a Milei recuperar su agenda perdida aprovechando el fallo de la Justicia de Estados Unidos ratificatorio de la legitimidad de la recuperación de la soberanía y control de YPF. Cierto es que los medios hegemónicos incluidos “los especializados” que apoyan decididamente el rumbo económico del cuarteto Milei–Karina-Toto-Coloso, los impulsan a reinventarse con iniciativas que profundicen el plan neothatcheriano. El establishment, como siempre, va a los bifes: ahora se propone sacar una rápida tajada de las infinitas concesiones otorgadas generosamente en su afán de apropiarse por migajas de nuestros recursos naturales, y continuar potenciando la indetenible transferencia de ingresos a su favor. Poco les importa que “el mejor plan económico del mundo” esté cada vez más escoriado y el Gobierno en plano inclinado por, entre otras cosas, sus latrocinios y corrupciones. Ya sabemos que la moral pública no es lo suyo, salvo cuando se aplica a los /las líderes populares como Cristina, Correa, Lula, Rousseff y Maduro y a quienes haga falta. Sin embargo, ya están incrustadas en el pueblo llano las imágenes de las inmoralidades de la dupla Espert- Adorni, con sus estafas, trampas y mentiras. El fallo de la Corte neoyorkina corrió el velo sobre una cuestión esencial: la verdadera causa de la persecución y encarcelamiento de Cristina se debe a sus decisiones políticas tan determinantes como valientes, que afectaron los intereses económicos de los poderes extranjeros y de la burguesía local fugadora: la reestatización de la petrolera fundada por Mosconi en 1922; y la “imperdonable” estatización de los fondos de pensión (AFJP) que habían sido privatizados. El Estado recuperaba el manejo de una masa fenomenal de dinero aportado por los jubilados que estaban siendo “administrados” por la banca, como parte de sus negocios capitalistas. Esos recursos fueron transferidos a un sistema de reparto solidario con intervención del estado. En plena crisis mundial del 2008 la Presidenta fundamentaba “o se salvan los bancos o se salvan los trabajadores jubilados”.
Source link

More Stories
“Hay una fábrica que nunca produció…”: un diputado libertario no supo conjugar un verbo y Cecilia Moreau lo ubicó
Marcha federal contra el ajuste de Milei en salud: denuncian hospitales saturados y falta de medicamentos
Diputados aprobó la ley de hojarasca: sigue el debate por el régimen de zonas frías