
En la madrugada, varios desconocidos dispararon con Itaka contra la casa de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, que estaba durmiendo. Nadie los vio. Huyeron. Las armas son las que usan los organismos de seguridad. Hubo un aluvión de repudios para el gravísimo atentado, pero ninguno del gobierno nacional.
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